Envases de uso alimentario: Control de contaminantes y seguridad química
El mercado europeo se enfrenta a una transformación sin precedentes en materia de seguridad y circularidad de envases. A través de un paquete legislativo simultáneo, la Unión Europea (UE) exige que los envases estén libres de sustancias tóxicas que comprometan la salud humana o contaminen los flujos de reciclaje. Este control químico se sustenta legalmente en dos pilares interconectados:
Reglamento (UE) 2025/40 - Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR): Enfocado en el diseño circular, restringe el uso de "químicos eternos" (PFAS) y metales pesados en todos los envases.
Reglamento (UE) 2024/3190: Normativa complementaria que prohíbe el uso de bisfenol A (BPA) y derivados en materiales en contacto con alimentos.


Fechas de vigencia y aplicación
El cronograma exige una rápida adaptación de la cadena de suministro, ya que ambos frentes convergen en el verano europeo de 2026:
20 de julio de 2026: Entrada en vigor de la prohibición de bisfenol A (BPA) y sus derivados en envases destinados al contacto con alimentos (Reg. 2024/3190).
12 de agosto de 2026: Fecha de aplicación directa de las restricciones de PFAS y metales pesados del PPWR (Reg. 2025/40).
Principales contaminantes bajo estricto control
A. Restricción total de bisfenoles: Se prohíbe el uso de bisfenol A y otros bisfenoles relacionados en la fabricación de materiales destinados a entrar en contacto con alimentos. Históricamente utilizados en resinas epoxi, recubrimientos interiores de latas y ciertos plásticos de policarbonato, su prohibición requiere un límite de detección analítico extremadamente exigente: menor a 1 μg/kg.
B. Restricción de PFAS ("Químicos eternos"): Se limita drásticamente el uso de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), prestando especial atención a aquellos envases destinados a estar en contacto con alimentos (donde solían usarse por sus propiedades impermeables a la grasa y al agua).
Las restricciones técnicas se miden bajo umbrales analíticos sumamente bajos:
● 25 μg/kg para PFAS no poliméricos mediante análisis dirigidos.
● 250 μg/kg para la suma de PFAS no poliméricos analizados.
● 50 mg/kg para el total de PFAS, incluyendo las variantes poliméricas.
C. Control de metales pesados: Se unifican los criterios de control para los metales pesados clásicos. El límite máximo permitido para la suma de las concentraciones de plomo (Pb), cadmio (Cd), mercurio (Hg) y cromo hexavalente (Cr VI) se fi ja estrictamente en 100 mg/kg.
El cumplimiento de los 100 mg/kg no se evalúa únicamente en el sustrato principal (como el papel o el plástico virgen). La normativa exige analizar el envase como una unidad completa, lo que incluye tintas, barnices, adhesivos y etiquetas, donde el uso de ciertos pigmentos o colas puede disparar los niveles analíticos por encima del límite legal.
CIATI utiliza distintas tecnologías como son cromatografía líquida con detector de fluorescencia (HPLC-FLD), cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas (LC-MS/MS) y espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente (ICP-MS) para cumplir con los nuevos requisitos analíticos en envases de uso alimentario.
Contactanos a envases@ciati.com.ar y te asesoramos para que puedas cumplir con la nueva normativa.