Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) son un extenso grupo de compuestos químicos artifi ciales, conocidos como "químicos eternos" debido a su extrema persistencia tanto en el medio ambiente como en los seres vivos. Se han utilizado ampliamente desde la década de 50 en productos como utensilios de cocina antiadherentes, envases de alimentos, textiles resistentes al agua y espumas contra incendio, entre otros.
Riesgo y vías de contaminación en alimentos.
La preocupación por las PFAS reside en su potencial toxicidad y bioacumulación en organismos vivos. Su exposición se ha asociado con efectos adversos en la salud, como la disminución de la respuesta del sistema inmunitario a las vacunas (considerado el efecto más crítico), aumento del colesterol, problemas hepáticos, alteración de la función tiroidea y bajo peso al nacer.
La exposición a través de los alimentos es una vía significativa. En este sentido, la contaminación de los alimentos ocurre a través de:
- Agua y suelo contaminados utilizados para el cultivo.
- Acumulación en animales (pescado, marisco, carne, huevos) que ingieren piensos o agua contaminados.
- Migración desde envases de alimentos y equipos de procesamiento.
- Los alimentos de origen animal, especialmente pescado y huevos, son considerados los principales contribuyentes a la exposición humana en la dieta.
Tendencias regulatorias globales.
La tendencia global en cuanto a las PFAS apunta hacia un control más estricto y una restricción total debido a sus riesgos. Aunque la regulación varía entre regiones, el enfoque se centra en limitar la exposición humana y ambiental.
Unión Europea (UE).
La UE ha adoptado un enfoque integral y centralizado.
- Límites máximos: El Reglamento (UE) 2023/915, en el inciso 4.2, establece los niveles máximos para cuatro PFAS principales (PFOA, PFOS, PFNA y PFHxS, y su suma) en diversos alimentos, como pescado, marisco, carne y huevos, en vigor desde enero de 2023.
En el siguiente enlace se accede a la normativa: https://eur-lex.europa.eu/eli/reg/2023/915/oj?locale=es - Ingesta tolerable semanal (ITS): La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) estableció en 2020 una ITS grupal de 4,4 nanogramos por kilogramo de peso corporal por semana para la suma de esos cuatro PFAS.
- Vigilancia y propuesta de restricción: La Recomendación (UE) 2022/1431 pide a los Estados Miembros vigilar la presencia de PFAS. Adicionalmente, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) ha propuesto una restricción exhaustiva de la fabricación, comercialización y uso de la mayoría de las PFAS bajo el Reglamento REACH, buscando reducir las emisiones al medio ambiente.
Estados Unidos (EE.UU.)
El marco regulatorio en EE. UU. es más fragmentado, con acciones a nivel federal y, en gran medida, estatal.
- A nivel federal: La Agencia de Protección Ambiental (EPA) ha propuesto límites para PFAS, especialmente PFOA y PFOS, en el agua potable y ha designado a PFOA y PFOS como sustancias peligrosas bajo la Ley Integral de Respuesta Ambiental, Compensación y Responsabilidad (CERCLA). Mientras que la Food and Drug Administration (FDA) ha desarrollado métodos de análisis para PFAS en alimentos.
- A nivel estatal: Muchos estados, como Maine, Minnesota y Washington, han tomado la iniciativa de implementar prohibiciones directas de PFAS en categorías de productos de consumo, incluyendo envases de alimentos.
Otras tendencias.
- La Convención de Estocolmo para Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) incluye ciertos PFAS (como PFOS), infl uyendo en las regulaciones en regiones como Asia-Pacífi co, donde países como China y Japón son centros de investigación y aplicación.
- Existe una creciente demanda de ensayos analíticos sensibles para monitorear y asegurar el cumplimiento de las nuevas regulaciones globales, impulsando la innovación para la sustitución de estos compuestos.
Perspectivas futuras.
Las PFAS representan un desafío complejo y global para la seguridad alimentaria y la salud pública, derivado de su persistencia en el medio ambiente y su capacidad de bioacumulación en los sistemas vivos. La exposición humana es multifacética y acumulativa, lo que hace que la evaluación de riesgos sea un proceso continuo y desafi ante. La evidencia científi ca ha establecido vínculos claros entre la exposición a estos compuestos y una variedad de efectos adversos para la salud, particularmente en el sistema inmunológico, el metabolismo y el desarrollo infantil.
La tendencia mundial apunta a la eliminación gradual de las PFAS de cadena larga más peligrosas y a la evaluación continua de los compuestos de reemplazo. Las industrias deben auditar sus cadenas de suministro e invertir en alternativas más seguras y sostenibles para garantizar el cumplimiento normativo y proteger la salud pública. La colaboración entre reguladores y empresas será clave para hacer frente a estos "químicos eternos" y asegurar la inocuidad alimentaria global.
CIATI incluye en su oferta analítica el análisis de 30 PFAS en alimentos, envases y agua utilizando cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas (LC-MS/MS), cumpliendo con los requerimientos analíticos establecidos por la UE y por EE.UU.
Si te interesa profundizar en el tema, contáctanos a especialistas@ciati.com.ar, estamos a disposición para ayudarte.